Trabajadora infatigable, pues desde entonces hasta
ahora no ha dejado de escribir a diario, excepto en
raras y muy puntuales ocasiones, no es de extrañar
que las protagonistas de Corín Tellado dejaran
muy pronto de preocuparse sólo del amor, el
marido, los hijos y el hogar. Llama la atención
que las insufle de valor, coraje y valentía.
Las mujeres que Corín Tellado dibuja no se
amilanan ante las rupturas, aunque la mayor parte
de sus novelas acaben en boda, exigencia y limitación
del género que cultiva. La censura y el editor
así lo marcaban. "Recuerdo una novela
en que dejé al protagonista ciego. El editor
me la devolvió con una carta en la que pedía:
"¡opéralo!". Y lo operé,
claro. En cuanto a mi estilo, fue la censura quien
lo perfiló. Algunas novelas venían con
tantos subrayados que apenas quedaba letra en negro.
Me enseñaron a insinuar, a sugerir más
que a mostrar". Naturalmente que esto ha cambiado,
aunque el género continúe imponiendo
su marchamo. En las nuevas novelas de Corín,
en las que están escritas hoy para un público
de hoy, se nota un nuevo aliento, más acorde
con los tiempos. Tienen otra vitalidad, otro atrevimiento
y la misma valentía de siempre
.